Nicanor Zabaleta

Celebramos hoy el aniversario del nacimiento de Nicanor Zabaleta (Donostia- San Sebastián, 1907 – Puerto Rico, 1993).

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Inició sus estudios musicales en su ciudad natal y se trasladó después a Madrid (años más tarde, optó a la cátedra de arpa del conservatorio de dicha ciudad y no la ganó y, probablemente, el cierre de esta puerta le abrió la de tantos auditorios, al inclinar su carrera profesional hacia la interpretación). Más tarde, fue a Paris como tantos otros por aquella época, con alguna rara excepción como la de nuestro querido e injustamente poco programado Andrés Isasi (¿habrá que esperar a 2015, año en que se cumplen dos aniversarios “redondos” respecto a Isasi?).

Con menos de treinta años, se presentó en  Nueva York y en Filadelfia, de la mano de José Iturbi. Las entusiastas críticas que The New York Times hizo de sus interpretaciones de Ravel y Debussy, le abrieron las puertas del éxito internacional.

Fue uno de los más destacados instrumentistas de arpa del siglo XX. Su talento musical y su excelente técnica interpretativa se pusieron al servicio de la difusión de un instrumento que, gracias a él, salió de los salones y se presentó en las más importantes salas de concierto de Europa,  América, Oriente Medio y Japón. En ocasiones, bien acompañado:

Zabaleta con Yepes en Alla Scala

Nicanor Zabaleta y Narciso Yepes en el Teatro alla Scala de Milan

De su discreta presencia en las villas de la alta burguesía, llevó al arpa a un baño de multitudes, actuando como solista con las orquestas más reconocidas del panorama musical y en los más prestigiosos festivales internacionales, a través del repertorio clásico. En este enlace podéis escuchar al arpista con la English Chamber Orchestra interpretando un fragmento del segundo movimiento, Largo, del Concierto en Fa Mayor  BWV 978 de Bach:

Pero no se limitó al repertorio de épocas pasadas, sino que debido a su creciente reconocimiento a nivel mundial, muchos compositores escribieron para él, como respuesta a su afán porque el arpa pusiera también voz a los nuevos lenguajes.  Así, contribuyó a ampliar la literatura para este instrumento, gracias a la creatividad de Darius Milhaud, Heitor Villa-Lobos, Alberto Ginastera, Walter Piston, Virgil Thomson o Germaine Tailleferre (la única mujer del inconsistentemente llamado “grupo de los seis”).

Zabaleta con Segovia y Villa-Lobos

Nicanor Zabaleta y Andrés Segovia, flanquean a Heitor Villa-Lobos

También escribieron para él los españoles Halffter, Pittaluga, Montsalvatge o Rodrigo, autor del Concierto Serenata, su interpretación más divulgada, del que os dejo un fragmento del primer movimiento,  Estudiantina, en interpretación de Zabaleta:

Por si queréis escuchar el movimiento completo, os pongo este enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=Fjv3troNnRk

Grabó para los grandes sellos discográficos como Deutsche Gramophon y EMI.

Recibió, entre otros galardones, el Premio Nacional de Música en 1983 y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 1981. En 1988 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Su familia donó generosamente a su muerte, las tres arpas con las que Zabaleta solía tocar. Una de ellas tenía ocho pedales, en lugar de siete. El octavo fue una innovación de él, con el fin de apagar los sonidos más graves, tarea que, generalmente, se hacía con la mano y con este modelo de instrumento, puede hacerse con los pies.

Se mantuvo en activo casi hasta el final.

Hoy, 7 de Enero, hubiera cumplido 106 años (al paso que va la medicina, alguien debe llegar…).