Regocijo, alabanza y celebración. Mozart y Mendelssohn.

Los próximos 18 y 19 de Diciembre, la Orquesta Sinfónica de Bilbao y el coro de la Sociedad Coral de Bilbao, instituciones señeras de la ciudad, junto con la soprano Marta Matheu, la mezzosoprano Maite Arruabarrena y el tenor Maximilian Smittt, dirigidos todos por Víctor Pablo Pérez, interpretarán el tradicional concierto de Navidad.

Este año escucharemos el pensamiento sonoro de Mozart y Mendelssohn.

Wolfgang Amadeus Mozart (Salzburgo, 1756-Viena, 1791) convierte el alborozo en música en el motete Exsultate, Jubilate KV 165, que escribió en Milán en 1773 pensando, como siempre lo hacía, en proporcionar a una voz concreta la posibilidad de lucimiento y brillo.

W.A. Mozart

Mozart en Verona. Retrato de Saverio dalla Rosa (alrededor de 1770)

 

En este caso el receptor de la composición fue el prestigioso castrato Venancio Rauzzini, admirado por Mozart por su capacidad vocal y musical (era también compositor) y verdadero ídolo de su tiempo, que había participado en el estreno en el Teatro Regio Ducal, el año anterior, de la ópera Lucio Silla del jovencísimo Mozart. En la actualidad esta composición para orquesta y voz solista se interpreta habitualmente por sopranos.

La escritura de esta breve partitura religiosa tiene mucho en común con las arias de ópera de Mozart, en las que el valor de la instrumentación supera el mero acompañamiento de lo vocal, para realzar el significado del texto y su expresión más profunda. Encanto y gozo en el Allegro inicial, breve recitativo para exponer la esperanza por la Natividad, hondo lirismo en el exquisito Andante y, prácticamente sin interrupción, la voz ilumina el exultante Aleluya, en un juego de júbilo y coloratura, que resulta brillante broche para cerrar la feliz composición.

En este enlace se puede escuchar a la jovencísima Julia Lezhneva, a quien no hace mucho escuchamos por estos lares. Frescura y lozanía para una música que no envejece:

https://www.youtube.com/watch?v=DlIPyey3_YY

 

 

Félix Mendelssohn (Hamburgo, 1809-Leipzig, 1847) es uno de los músicos más completos de todos los tiempos: compositor inspirado, excelente pianista, director de orquesta (dirigió la, al día de hoy, magnífica orquesta de la Gewandhaus de Leipzig entre 1835 y 1847), entusiasta dinamizador de la música de su tiempo, programador comprometido con la herencia musical del pasado, didacta impulsor del conservatorio de Leipzig. Tenía dinero, prestigio e influencia y esto no le hizo perder nunca su rectitud, su coherencia y su honestidad en las relaciones profesionales con sus colegas.

Felix Mendelssohn

Felix Mendelssohn Bartholdy. Retrato de Edward Magnus, 1846

 

El talentoso niño que creció en el seno de una familia ilustrada, adinerada y con inquietudes culturales y estéticas, encontró en su entorno más cercano una educación esmerada en muchas materias, mediante las enseñanzas de profesores cuidadosamente seleccionados y el estímulo de los viajes. Asimismo recibió una buena dosis de libertad para dedicarse a la música y desarrollar sin obstáculos sus elevadas dotes (afortunado Mendelssohn, afortunados nosotros). A él nos referimos en este blog en Febrero del año pasado:

https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/02/03/felix-mendelssohn/

 

La Sinfonía n º2 en Si bemol mayor, Op 52, Lobgesang (Canto de alabanza), es una sinfonía-cantata, escrita con la intención de conmemorar, en 1840, el cuarto centenario de la invención de la imprenta. Tuvo gran éxito en Leipzig (ciudad destacada en el ámbito editorial y promotora del encargo) y en otras ciudades alemanas de la talla musical de Berlín. Pero también lo tuvo en Inglaterra, país con el que el autor mantenía una excelente relación de mutuo afecto y consideración (en Birmingham la acogida fue apoteósica).

Mendelssohn ideó para la ocasión, una obra sinfónico-coral para dos sopranos, tenor, órgano, coro y orquesta. Él mismo hizo la selección de los textos de la Biblia (en su mayor parte salmos), que fundamentan el espíritu exultante y festivo de la composición y hacen que la obra tenga, también, el menos conocido apelativo de Festgesang (Canto de celebración), además de Gutenberg Cantata.

En este enlace nos asomamos a la amada y extraordinaria Gewandhaus-Leipzig de Mendelssohn, para escuchar parte del final de la obra:

https://www.youtube.com/watch?v=FnhAOk7RnFI

 

El concierto comenzará a las 19:30 y dado que forma parte del Abono Iniciación, el jueves 18 entre las 18:00 y las 19:00, en la sala B Terraza del Palacio Euskalduna, tendré el gusto de comentar las obras del programa, en una charla de acceso libre con la entrada al concierto.

Más información, en este enlace:

http://www.bilbaorkestra.com/esp/concierto.php?id=606

Disfruten la Navidad y la música.

 

 

Felix Mendelssohn

Hoy nuestros oídos atentos a Felix Mendelssohn.

Mendelssohn

Felix Mendelssohn 

Hamburgo, 3 de Febrero de 1809 – Leipzig, 4 de Noviembre de 1847

(Retrato de J.W. Childe, 1829)

Músico poliédrico y lleno de interés por su perfil, cargado de matices.

Fue el primer director moderno de la Gewandhaus de Leipzig, una de las formaciones orquestales más antiguas  y una de las mejores aún hoy día.

Gewandhaus

Gewandhaus de Leipzig (Acuarela pintada por Mendelssohn en 1836)

Rescatador del legado de Bach, a través de la reposición, en 1829, de la Pasión según San Mateo, que no se había interpretado desde la muerte de su autor (en 1750), creó también la fórmula de celebrar conciertos históricos para los abonados de la Gewandhaus, en los que se interpretaban obras antiguas, caídas en el olvido.

Dinamizó la vida musical de ciudades como Leipzig o Berlín y se relacionó, desde niño, con numerosos artistas e intelectuales de la época. Goethe lo adoraba:

Goethe

Mendelssohn niño tocando para Goethe: “Mi pequeño David, que me deleita con su música cuando estoy hastiado del mundo”. (1821)

Creció en el seno de una familia adinerada y con inquietudes culturales, que dio gran importancia a la educación y el cultivo de los dones de sus hijos (esta excelente combinación de poder financiero e inclinaciones estético-culturales, ¿está en desuso en la actualidad? Ojalá no).

Se formó también en disciplinas humanísticas en la Universidad de Berlín y fue amigo personal de Victoria de Inglaterra y Federico Guillermo IV de Prusia.

Los micromundos de Mendelssohn son inagotables: además de para los colores de la música, estaba dotado para los pictóricos, tal como muestran algunas de las acuarelas que realizó como recuerdo de sus viajes por Europa, que también formaban parte de la educación de los niños Mendelsshon, al cumplir la mayoría de edad (qué inteligencia educativa la de sus padres).

Lucerna

Vista de Lucerna (Acuarela de F. Mendelssohn)

(Un breve paréntesis para enlazar aquí a Mendelssohn con su contemporáneo Juan Crisostomo Arriaga, dotado también de habilidad con el dibujo, como demuestra el frontispicio de este humilde cuaderno electrónico).

Mendelssohn fue un músico afortunado desde cualquier punto de vista. Nació con talento y tuvo a su alcance, desde el principio, todos los medios para desarrollarlo: profesores escogidos, el interés de sus padres y una agrupación instrumental en la que podía ir escuchando el resultado de su trabajo de compositor.

M niño

Mendelssohn “dirigiendo” un cuarteto de cuerda en su casa

Esto no suele suceder ni en los mejores sueños. El fruto de tan favorables circunstancias es una escritura casi perfecta que, cuando se alía con la inspiración, da lugar a una música encantadora, bien construida y que satisface al oyente tanto a nivel auditivo como emocional.

Y somos afortunados porque, siendo Mendelssohn un compositor algo irregular (a veces su exceso de perfección estrangulaba su frescura), lo mejor de su ingenio, el que responde a la inspiración y el buen hacer, se manifiesta plenamente en su Concierto para violín, que escucharemos en Bilbao los próximos 9 y 10 de Mayo en la, sin duda, magnífica versión de Arabella Steinbacher y la BOS, dirigidos por el japonés Junichi Hirokami.

En el siguiente enlace, escuchamos un fragmento del primer movimiento, interpretado por otra mujer: la consagradísima Anne Sophie Mutter, con la orquesta por la que tanto hizo Mendelssohn:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=_0sDAdyMtnk

Felices 204 años, maestro.