Una buena dosis de energía

Esta semana la Orquesta Sinfónica de Bilbao y los timbaleros Javier Eguillor y Julien Bourgueois, dirigidos por Günter Neuhold, expandirán por el auditorio del Palacio Euskalduna una buena dosis de energía.

El concierto tendrá lugar los próximos días 8 y 9 de Mayo. El viernes 9, entre las 18:30 y las 19:30, en la sala B1 del Palacio Euskalduna, comentaré las obras programadas, en una charla de acceso libre con la entrada al concierto.

La velada se abrirá con la música de Beethoven, de quien hacíamos una breve semblanza el pasado 16 de Diciembre:

https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/12/16/ludwig-van-beethoven-felicidades-para-todos/

Beethoven hacia 1819     El compositor hacia 1919

Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770-Viena, 1827)

Su Sinfonía nº 8 en Fa mayor, Op. 93 fue escrita en tan solo cuatro meses e irradia una atmósfera de jovialidad, pese a haber sido abocetada en una larga estancia de Beethoven en los balnearios de Teplitz y Karlsbad -a causa de alguna de sus frecuentes afecciones- y concluida en Linz, a donde fue con el propósito de impedir que su hermano continuara su relación amorosa con Therese Obermeyer, a quien Beethoven llamaba despectivamente “la Reina de la Noche” (sin duda en referencia al malévolo personaje de La flauta mágica de Mozart). Este contexto adverso no contamina el desbordante buen humor de la composición.

La mayor parte de las ideas reflejan el vigor que sus contemporáneos percibieron en Beethoven –“un hombre de pequeña estatura dentro del cual se concentra el ánimo de veinte batallones”-; pero también hay espacio para la profundidad y la trascendencia; la elocuencia y la teatralidad que, en muchos momentos, ceden el paso cortésmente a temas de clara inspiración melódica y serena belleza, esa a la que Beethoven profesaba un amor sin límites.

La siguiente obra que escucharemos es de Philip Glass, compositor prolífico que ha escrito óperas, sinfonías, conciertos y música para el cine (la banda sonora que concibió para la película Las horas fue ganadora de un premio BAFTA). Colabora habitualmente con músicos de distintos estilos y culturas, así como con creadores de diversas manifestaciones artísticas, como teatro, pintura o poesía.

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Philip Glass (Baltimore, 1937)

Su lenguaje se basa, fundamentalmente, en estructuras repetitivas y en patrones sonoros aditivos. Su Concierto Fantasía para dos timbaleros y orquesta supone un reto para cualquier percusionista y también para las orquestas; de hecho, tras su estreno en Estados Unidos en 2000 por la American Symphony Orchestra, pocas veces se ha interpretado en Europa, salvo en Gran Bretaña o en París. Además, apenas existen composiciones para timbal como instrumento solista y ambas cosas hacen de este concierto un inusual espectáculo.

La obra tiene un cierto sabor cinematográfico, un trasfondo melódico y gran colorido tímbrico, que incluye un despampanante despliegue en la percusión. Uno de los percusionistas utiliza siete timbales en su interpretación y el otro, cinco.

Se puede ver en el siguiente video, en interpretación de los solistas que escucharemos en Bilbao esta semana. La Cadencia a partir del minuto 14:30.

http://www.youtube.com/watch?v=Lnw0IHgjE2E

Asombroso y estimulante.

Y cierra el concierto un espectacular poema sinfónico de Richard Strauss, de cuyo nacimiento se cumplen, el próximo 11 de Junio, 150 años.

portrai1         El compositor en 1892

Richard Strauss (Munich, 1864-Garmisch-Baviera, 1949)

 

El poema sinfónico era un género recién creado en el periodo romántico en el que la orquesta, generalmente en un único movimiento, pone su versatilidad sonora y su colorido instrumental al servicio de un argumento, casi siempre de origen literario, aunque puede ser filosófico o nacionalista. Don Juan Op 20 es uno de los muchos que escribió Richard Strauss, con la maestría y brillantez orquestal que caracterizaron su lenguaje. Es, sin duda ninguna, una extraordinaria realización para un joven que cuando lo compuso tenía veinticuatro años y ya manifestaba un enorme talento natural y una madurez musical plena, aunque precoz. Narra musicalmente las aventuras y ansiedades de Don Juan, basándose libremente en el personaje del poeta alemán Nikolaus Lenau. Strauss indicó:

“Mi versión de Don Juan no es la de un hombre de ardorosa sangre que se dedica a perseguir a todas las mujeres. En realidad siente la nostalgia de la mujer en la que pueda hallar la encarnación perfecta del eterno femenino y en la que podrá poseer a todas las mujeres del Universo. No pudiendo hallar aquella en las mujeres que conquista, es presa de un gran hastío que lo lleva a su perdición”.

El compositor extrae de la orquesta un sinfín de efectos y matices, en un prodigio de variedad y excelencia. Las inspiradísimas melodías que se entrelazan en la partitura, caracterizan a las mujeres conquistadas por el seductor y entre los retratos sonoros encontramos a quienes fueron confiadas o tiernas, exquisitas o dolientes, pero todas ellas muy románticas. Y también nos fascinan las imágenes del protagonista en su prepotencia y pasión incontenibles, hasta que llegan las cenizas con el verso final:

“El fuego está consumido, el corazón frío y oscuro”.

Esta velada sinfónica no solo dejará satisfecho nuestro apetito melómano sino que, probablemente, volvamos a nuestras casas mucho más tonificados.

Salud y música para todos.

 

 

 

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Beethoven va a la escuela

Un año más y gracias al inagotable entusiasmo de su promotora, Susana Abelairas-Etxebarria, los jóvenes estudiantes del Centro de Educación Infantil y Primaria Txomin Aresti de Leioa, celebran la llegada de la Primavera como se merece, con una bienvenida a todo color: el de la Música.

Concierto Primavera 2014

Al igual que hicieron con La flauta mágica de Mozart el pasado curso y que reseñamos aquí:

https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/03/18/mozart-va-a-la-escuela/

pondrán banda sonora a la amable estación con su Concierto de Primavera 2014, basado en la Sinfonía nº 6 en Fa mayor Op. 68 “Pastoral” de Ludwig van Beethoven.

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Han adaptado esta sinfonía, de manera que el alumnado de primaria, junto con el resto de intérpretes, pueda cantar, tocar, percutir, solfear, declamar y recitar versos, basándose en las maravillosas melodías de la Pastoral.

Como es habitual, los estudiantes de Primaria compartirán escenario con instrumentistas profesionales (miembros de la orquesta de Bilbao Musika y Cuarteto ASY), ex-alumnas en cursos avanzados de instrumento, alumnado de prácticas de la Escuela de Magisterio de la Universidad del País Vasco y miembros del profesorado del centro Txomin Aresti.

Las representaciones tendrán lugar el día 9 de abril, miércoles, en el auditorio del Conservatorio de Leioa, ofreciendo tres funciones: 10.00h, 11.30h y 15.00h.

La entrada es de acceso libre y todos los que han hecho posible el evento estarán encantados de compartir la música con el público.

Estas son las coordenadas del centro:

CEIP TXOMIN ARESTI HLHI

Iparragirre, 76 – 48940 LEIOA , Vizcaya

Teléfono: 944638938

E-mail: 014336aa@hezkuntza.net

 

Para más información:

http://txominarestimusika.blogspot.com.es/

 

Y para recordar siempre el humanismo y la música de Beethoven:

https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/12/16/ludwig-van-beethoven-felicidades-para-todos/

Compartan y disfruten, la Primavera y la Música.

 

 

Un gran concierto y una declaración de amor. Beethoven y Berlioz

 

Excelente programa sinfónico el que esta semana disfrutaremos en Bilbao, gracias al talento de Beethoven y Berlioz y al oficio de la Orquesta Sinfónica de Bilbao y la joven pianista Soo Jung Ann, ganadora del Concurso María Canals de piano, dirigidos todos por Carlos Miguel Prieto.

Los próximos 3 y 4 de Abril, lo sublime y lo fantástico se darán cita en el auditorio del Palacio Euskalduna y allí estaremos para dejarnos conmover y sorprender.

 

 

Así era Beethoven en la época en que escribió el Concierto para piano y orquesta nº 4 en Sol Mayor Op 58

Beethoven

Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770 – Viena, 1827)

Retrato de W.J. Mähler, hacia 1805 (Archiv für Kunst und Geschichte, Berlin)

 

Para él tuvimos un agradecido recuerdo el pasado 16 de Diciembre, con motivo del aniversario de su nacimiento:

https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/12/16/ludwig-van-beethoven-felicidades-para-todos/

El Cuarto Concierto para piano fue estrenado en audición privada en Marzo de 1807, en el Palacio vienés del príncipe Lobkowitz con Beethoven al piano y el 22 de Diciembre de 1808 en el Theater an der Wien, puesto a disposición del compositor (en parte como reconocimiento a su participación en actuaciones benéficas) para un concierto ganancial, de los que empezaban a estilarse por aquel entonces en algunas de las ciudades europeas más avanzadas musicalmente. Beethoven organizó una velada extremadamente larga (alrededor de cuatro horas de duración) y desatinada, que incluyó también el estreno absoluto de la Quinta y la Sexta Sinfonías y la Fantasía Coral, varios fragmentos de la Misa en Do y otras piezas vocales y pianísticas. Fue la última vez que Beethoven tocó como solista con orquesta. La música seguía en él y lo hizo hasta el final (ésta fue su salvación de la locura), pero no podía coordinarse con el conjunto.

Theater an der Wien

Theater an der Wien

 

La obra es un prodigio de diálogo entre solista y orquesta y reúne poesía, extrañeza y esa alegría que, sin lugar a dudas, siempre encontramos en la música de Beethoven. Fue recibido por la prensa alemana como “el más sorprendente, peculiar, elaborado y difícil” de los conciertos de Beethoven (Leipziger Allgemeine Musikalische Zeitung, Mayo de 1809). Es hermosísimo.

En cuanto a la Sinfonía Fantástica de Berlioz, surge de la sublimación de un amor rechazado (aún estaban lejos las teorías de Freud, pero no la realidad de lo que, muchas veces, es el arte).

Hector Berlioz

Hector Berlioz

La Côte-Saint-André, 1803 – París, 1869

 

El compositor francés, tan romántico y literario se enamoró perdidamente de la, sin duda atractiva, actriz irlandesa Harriet Smithson, al verle en el Teatro Odeón de París representar a Ofelia en Hamlet y a Julieta en Romeo y Julieta de Shakespeare.

Harriet Smithson

Harriet Smithson

Ennis, 1800 – París,1854

 

El le pidió relación inmediatamente, pero ella le rechazó hasta que, unos años después, escuchó la sinfonía y se casaron. ¿Narcisismo?, ¿deslumbramiento?, ¿amor verdadero?…

Qué añadir al programa que él mismo hizo aparecer en la prensa diez días antes del estreno de la obra (eficacísima técnica de publicidad) y que es este:

“Un joven músico de sensibilidad enfermiza y ardiente imaginación, se envenena con opio en un acceso de desesperación amorosa. La dosis de narcótico, insuficiente para provocarle la muerte, le sume en un profundo sueño acompañado por las más extrañas visiones, durante las cuales sus sensaciones, sentimientos y recuerdos se traducen, en su cerebro enfermo, en pensamientos e imágenes musicales. Incluso la mujer amada se convierte en una melodía que, como una idea fija, encuentra y oye en todas partes”.

 

El jueves 3, entre las 18:30 y las 19:30 y en la sala B Terraza del Palacio Euskalduna, comentaré las obras programadas, en una charla de acceso libre con la entrada al concierto.

 

Berlioz se preguntaba:

“¿Cuál de las dos potencias puede elevar a la persona hasta las alturas más sublimes, el amor o la música?… Es un gran problema. Sin embargo, creo que debería afirmarse esto: el amor no puede dar una idea de lo que es la música, la música sí puede darla de lo que es el amor… ¿Por qué separar uno de la otra? Son las dos alas que tiene el alma”.

 

Sin duda fusionan bien: el amor y la música. Disfruten de ambos.

 

 

 

Bilbao en clave de Musika-Música 2014

Para empezar bien el mes de Marzo, ese que también nos trae la deseada Primavera, la Fundación Bilbao700-III Milenium Fundazioa pone en marcha de nuevo el Festival Musika-Música.

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Los próximos días 7, 8 y 9 de Marzo, el Palacio Euskalduna de Bilbao se llenará con los colores de la música de dos alemanes, que desarrollaron sus carreras profesionales fundamentalmente en la melómana ciudad de Viena, en el romántico siglo XIX: Beethoven y Brahms.
Al primero lo recordábamos hace unas semanas, con motivo de su “cumpleaños”:

https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/12/16/

Y al segundo lo hemos conocido enlazado con William Walton: https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/11/04/

Clara Wieck: https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/09/13/

y Mozart: https://loscoloresdelamusica.wordpress.com/2013/04/08/

Pero la creatividad de estos grandes trascendió el espacio y el tiempo y por fortuna nos ha llegado, en todo su esplendor, hasta aquí y hasta ahora.

Las entradas para disfrutar de su música saldrán a la venta el próximo 18 de Febrero y se puede consultar toda la información sobre conciertos, intérpretes, horarios, etc. En este enlace:
http://www.musika-musica.net

Para deleite de los bilbaínos y de nuestros siempre bienvenidos visitantes.

Ludwig van Beethoven. Felicidades para todos.

Hoy se cumplen 243 años del nacimiento de Beethoven y nos congratularnos por ello.

B hacia 1819

Ludwig van Beethoven (retrato de 1819)

Bonn, 16 de Diciembre de 1770- Viena, 26 de Marzo de 1827

Tres generaciones de Beethoven encontraron empleo en la corte del Elector de Colonia. Ludwig bebió de las fuentes del Clasicismo pero la evolución en su lenguaje lo convirtió en el espejo en que quisieron mirarse la mayor parte de los compositores románticos.

Su infancia no puede compararse con la de Mozart o con la de Bach. Desde pequeño vive la música, pero no la siente como una expresión serena de la vida, sino como un baluarte que exige sangre, sudor y lágrimas para ser conquistado. Su voluntad se fortalece antes que su deseo. Así, para el joven Ludwig los estudios musicales eran algo impuesto por su padre, un deber antes que un placer. Pero la ausencia de predisposición innata hacia el trabajo con la música, quedaría compensada con creces por la capacidad integradora de Beethoven, quien no solo convertiría en un refugio íntimo de su personalidad lo que en un momento determinado pudo haber sido un tormento (el aprendizaje musical), sino que desarrollaría un instinto creativo hasta los niveles de lo genial, en un proceso que, en ocasiones, no rehuyó el autodidactismo.

En 1792 Beethoven fue a vivir a Viena, a punto de cumplir 22 años y poco antes de transcurrir uno de la muerte de Mozart. Los vieneses, al principio, quedaron abrumados por su estilo  pianístico: su fuerza natural, su originalidad y su talento improvisador lo distinguían. Algo más tarde, lo adoptaron sin condiciones, aunque no siempre o no todos lo entendieron. Pero no se sintió incómodo, pese a sus maneras rudas y su revolucionaria forma de entender las veladas musicales:

“Lo que está en mi corazón debe salir a la superficie y, por tanto, tengo que escribirlo”.

B hacia 1803

Beethoven hacia 1803

Transformó la vida musical de su tiempo y la manera de escuchar de una aristocracia, la vienesa, melómana pero conservadora y algo superficial. En ningún momento se sintió atemorizado ante ella. Beethoven decía:

“Es fácil convivir con la aristocracia si uno tiene algo que la impresiona”.

B en 1814 Goethe y Archiduque

Bettina Brentano contaba la anécdota de Beethoven que, en 1812, durante un paseo con Goethe, no se paró a saludar a la realeza

No se puso, por tanto, al servicio de la aristocracia, sino que puso a ésta a su disposición. Resultaba un hecho hasta entonces sin precedentes, que un grupo de aristócratas se reunieran para asegurar a un músico -que no les prestaba a cambio ningún servicio- la libertad para crear. Esto dio lugar, entre otros asombrosos resultados, a los nuevos problemas técnicos de sus composiciones para piano, sus cuartetos y sus sinfonías.

Hizo salir la música de los salones y sus obras atendían a un público imaginario, no clasificado por estratos sociales ni por fronteras nacionales. Las muchas décadas transcurridas desde entonces, han demostrado que tampoco había para su música límites temporales. Beethoven sigue admirándonos, conmoviéndonos y aportándonos energía.

De estatura media (más bien baja) y complexión corpulenta, hombros anchos y cuello corto, su rostro picado de viruela, con la nariz chata y ancha y las cejas pobladas, albergaba unos ojos de mirada intensa y fiera que impresionaba a quienes lo conocieron y animaba unos rasgos melancólicos. Así nos muestran a Beethoven numerosos relatos de la época, si bien casi ningún retrato ni boceto parece hacer honor a lo que debió ser.

Estatua Nápoles

Estatua de Beethoven en el Conservatorio de Nápoles

Pese a no tener muy buena apariencia física y a que su educación no iba más allá de lo rudimentario, su magnetismo y la energía de su voluntad, provocaron un fuerte efecto sobre quienes le conocieron. Aunque, en ocasiones, su caprichosa y desaforada conducta provocaba frecuentes trifulcas con quienes le trataron, el atractivo de su personalidad lograba que, incluso en las postrimerías de su vida, cuando la enfermedad (“ese demonio envidioso, mi mala salud”) le aislaba del mundo, sus devotos amigos nunca se mantuvieran lejos y se disputaran el privilegio de hacerle favores.

En lo que se refiere a sus relaciones personales, hay ciertos esquemas recurrentes. Entre los hombres, sus amistades se dividían en dos grupos. Aquel al que pertenecían los amigos con quienes mantenía una relación cálida y a quienes confiaba sus sentimientos y aspiraciones y otro en el que, a una distancia considerablemente mayor, encontramos a los que Beethoven dedicaba su estima a cambio de una desinteresada servicialidad.

En lo que se refiere a la órbita femenina, las relaciones del compositor han suscitado muchas conjeturas y un amplio repertorio literario y especulativo. Sensibilísimo a la belleza y los talentos de las mujeres, casi siempre estuvo envuelto en asuntos amorosos. La cuestión es saber hasta dónde llegaron esos amores ya que es significativo que, en prácticamente todas las ocasiones, fijara su atención en alguna mujer inalcanzable, por su elevada jerarquía social o por estar felizmente casada. De esta manera, y pese a manifestar a menudo el deseo de unir su alma a la de una mujer, el compositor se veía condenado a no llegar a puerto alguno, como acaso inconscientemente perseguía. ¿Tendría miedo el fiero Beethoven?, probablemente así era (pobre carichato, esto lo humaniza y le brinda nuestro afecto). En muchas ocasiones, sobre todo cuando su sordera y otros problemas de salud menos románticos lo hacían alejarse de la vida social que tanto le gustaba, el contacto con la Naturaleza era uno de sus pocos consuelos.

B en el campo

Imagen que recrea a Beethoven paseando, meditativo, por el campo

Fue lento componiendo, pero profundo, con un afán constante de superación. Exigente con sus obras, se plantea el hecho de escribir como expresión de algo que es sentido interiormente y que es necesario volcar en una partitura y no por mandato o encargo, como habían hecho sus predecesores. Como dice Karl Popper, “Beethoven había hecho de su música un elemento de autoexpresión. En su desesperación este pudo haber sido para él el único modo de continuar viviendo”.

Tal vez por eso, en su paleta se recogen todos los colores de la emoción humana, como la intensa hermosura de lo sencillo, en la melodía del segundo movimiento de su Sonata nº 8 p 13, “Patética”, aquí en la interpretación de Alfred Brendel:

http://umgi.vo.llnwd.net/o37/audio_60/NL/A50/75/00/178/e85d1bbda67dfd876837d9bec0aa2bd4.mp3

Y el enorme talento para crear atmósferas, como la del movimiento lento de su Concierto para piano nº 5 “Emperador”, en la versión de Hélène Grimaud y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Frankfurt, dirigidos por Paavo Järvi:

http://www.youtube.com/watch?v=FcTs9s89quM

Aún sin haber recibido una buena educación formal, siempre manifestó interés en asuntos relacionados con la filosofía, las nuevas ideologías que florecían en Europa y la literatura, especialmente la alemana. Esto se refleja ampliamente en su obra. Por eso, ejemplo de voluntad y coherencia, Beethoven recoge y proyecta en su música algunos de los mejores logros del pensamiento ilustrado y eso lo hace, aún hoy, necesario y actual.

Cuando Beethoven incorpora la voz humana al género sinfónico (eminentemente instrumental), no solo provoca un antes y un después en la Historia de la Música, sino un antes y un después en la historia de la expresión del pensamiento humano a través del arte. No había retorno. Europa estaba embarcada ya en otra aventura social, política, filosófica, artística y humana.

La Novena Sinfonía “Coral” es la prueba. ¡Qué manera de empezar, en 1823, un discurso sinfónico! (abajo en versión de Herbert von Karajan y la Filarmónica de Berlín):

http://umgi.vo.llnwd.net/o37/audio_60/DE/F05/76/02/651/848cd3d1cb597376a2f23886aa396c07.mp3

Y qué manera de terminarlo con, entre otras, estas palabras de Schiller…

Quien haya alcanzado la fortuna

de poseer la amistad de un amigo, quien

haya conquistado a una mujer deleitable

una su júbilo al nuestro.

Todos los seres beben la alegría

en el seno de la Naturaleza.

Podemos escuchar el último movimiento de la Novena en la versión de la West-Eastern Divan Orchestra (también creada con espíritu conciliador) y el National Youth Choir de Gran Bretaña, dirigidos por Daniel Barenboim, en ese magnífico espacio de democratización de la música que son los Proms londinenses:

http://www.youtube.com/watch?v=ChygZLpJDNE

No es de extrañar que, desde 1985, la melodía principal sea el himno oficial europeo.

Mientras Beethoven yacía en su lecho de muerte, de toda Europa llegaban presentes para él. Murió el 26 de Marzo de 1827. Para el funeral se enviaron invitaciones formales y las autoridades decretaron un día de luto. Preservaron para la posteridad su aspecto con un dibujo y una máscara. Treinta y seis hombres desfilaron con antorchas. Uno de ellos era su rendido admirador (¡uno más!) Schubert. Hubo coros, solos de trombón y la declamación de una oración escrita por el dramaturgo más célebre de Austria en aquel momento, Franz Grillparzer. Los periódicos contaron que el cortejo fúnebre constituyó un acontecimiento público y que los diez mil asistentes, “de todas las clases y condiciones” provocaron que dicho cortejo tardara hora y media en recorrer 450 metros (¡que abismal diferencia con Mozart, muerto en la misma ciudad, solo 36 años antes!).

funeral

Funeral de Ludwig van Beethoven en Viena de Franz Stober (Beethoven Haus, Bonn)

Esta semana, los días 19 y 20, tenemos en cartel en Bilbao la Sinfonía nº 9 en re menor Op 125, “Coral”, en interpretación de la Orquesta Sinfónica de Bilbao y la Sociedad Coral de Bilbao, con Jacquelyn Wagner, Clara Mouriz, Gustavo Peña y Christopher Robertson formando el cuarteto solista; todos bajo la dirección de Günter Neuhold.

El próximo jueves, día 19 de Diciembre, entre las 18:30 y las 19:30 y en la sala B Terraza del Palacio Euskalduna, tendré el placer de hablar sobre esta inigualable partitura. El acceso a la charla es libre, con la entrada al concierto.

http://www.bilbaorkestra.com/esp/concierto.php?id=537

Bettina Brentano dejó escrito que Beethoven le dijo un día:

“Yo no tengo amigos; vivo solo conmigo mismo; pero sé que Dios está más cerca de mí en mi arte que en el de los otros. No temo por mi música, no puede tener un destino adverso; el que la sienta con plenitud, se librará de las miserias que los otros hombres arrastran consigo”

Gracias eternas por lo que Beethoven nos hace gozar y por su militante humanismo. Felicidades por su musa. Solo tenemos que ocuparnos de disfrutarla.

firma B