Clara Wieck Schumann

 

¡Feliz 194 aniversario!

 

Imagen1

CLARA JOSEPHINE WIECK SCHUMANN

Leipzig, 13 de Septiembre de 1819-Frankfurt, 20 de Mayo de 1896

 Litografía de Andreas Staub. Viena, 1838

 

OFM

 

Clara Wieck fue una de las mejores intérpretes de piano de su tiempo y, con toda seguridad, la primera mujer que desarrolló esta profesión en el grupo de los tops.

Debutó con once años en una de las, aún hoy, más emblemáticas salas de conciertos del mundo, la Gewandhaus de Leipzig, con la orquesta de dicha sociedad, bajo la batuta de quien fuera uno de sus primeros directores y eficacísimo (¿sigue significando algo esta palabra?) impulsor, Felix Mendelssohn.

De grandes ojos, nariz afilada y manos poderosas (Goethe la escuchó siendo una niña y dijo de ella que tocaba con la fuerza de seis muchachos), su inteligencia musical se manifestaba en varias facetas: como intérprete, compositora y atenta escuchadora (el gran Brahms solicitaba sus apreciaciones con reverencia).

A la edad de cinco años empezó a estudiar piano guiada por su padre, Friedrich Wieck, uno de los más afamados profesores de Leipzig. En aquellos momentos, según relata ella misma, apenas hablaba, ni entendía la palabras y no tenía gran interés en nada de lo que pasaba a su alrededor, hasta  casi cumplir los ocho (al parecer, algo similar ocurrió en las infancias del también pianista Arthur Rubinstein, del físico Albert Einstein y de la matemática Julia Robinson).

Conoció a Robert Schumann cuando éste, siendo estudiante de Derecho en Leipzig, con veinte años tomó conciencia de que quería ser pianista y empezó a recibir clases de Wieck. Clara era una niña de apenas 11 años y poco tiempo después Robert se enamoró perdidamente de ella (¿o era de su enorme talento?). El padre-profesor se opuso rotundamente al noviazgo y, después, al matrimonio, pero Robert y Clara esperaron a la mayoría de edad de ella (en aquel momento, los veintiún años) y se casaron sin el consentimiento paterno. Podemos pensar que Friedrich Wieck intuía ya la posterior enfermedad de Schumann que tanto hizo sufrir a todos o que era un hombre “moderno” y suponía que el matrimonio de su hija acabaría con su carrera profesional.

 

Retrato 1836

Clara alrededor de 1836

 

OFM

 

La realidad fue que Clara  siguió siendo una extraordinaria pianista y una más que notable compositora, aunque esto en menor medida (su energía era impresionante, pero humana). Además, disfrutó de la maternidad y supo dar “leche y miel” a siete preciosos hijos. Cuando las crisis de Robert se agudizaban, también tenía que ocuparse de las finanzas y, en muchas ocasiones, de que hubiera ingresos en casa. Esto lo conseguía frecuentemente con interpretaciones de la música de su esposo (es legendaria la femenina inquietud de “amortizar el tiempo”). Con gran elegancia, cuidó de su marido hasta la dolorosa muerte de éste y, más allá, mantuvo viva su memoria y su obra. Además disfrutó de una activa vida intelectual, en permanente comunicación con las corrientes estético-musicales que se fueron sucediendo en los años que duró su larga vida. Clara había crecido rodeada de música, ¿cómo quitársela…?

 

los hijos, 1855

Seis de los hijos de Clara y Robert, hacia 1855 

 

OFM

 

Robert Schumann admiraba el talento de su esposa, pero no siempre asimilaba sus éxitos. Ella adoraba las giras mientras que él, algunas veces, prefería no acudir a los conciertos.  En una ocasión, esperando a la artista, alguien preguntó a Schumann: ”Y usted, ¿a qué se dedica?”.

los dos

Clara y Robert

 

Tras la muerte de Robert, a quien sobrevivió cuarenta años, Clara dedicó gran parte de su esfuerzo profesional a publicar (a través de la rigurosa Breitkopf & Härtel) y mantener viva (con sus interpretaciones) la obra de su marido.

“Hoy, por fin, comencé a trabajar nuevamente. Cuando puedo trabajar regularmente me siento en mi elemento; una sensación diferente me invade: me siento más libre y liviana y todo parece más alegre”.

También sirvió de guía y apoyo a un joven Brahms, que había tomado contacto con el matrimonio Schumann, siendo apenas un muchacho de veinte años. Mucho se ha escrito acerca de la relación entre Brahms y Clara. Lo cierto es que si hubo algo más que casta amistad y cariño, solo ellos lo supieron. Nosotros no estábamos allí pero, probablemente, ni siquiera los que formaban parte de su círculo más íntimo fueron testigos de ninguna manifestación que pudiera ser considerada “socialmente incorrecta”. Por lo que se infiere de su vida y su obra, se puede afirmar que ambos fueron absolutamente discretos. Es significativo que Brahms no se casara nunca (si bien es cierto que, en alguna ocasión, estuvo a punto de hacerlo y Clara le recomendó encarecidamente “que se centrase en su carrera”). También lo es, el hecho de que recibiera con gran dolor la muerte de Clara, a la que no sobrevivió ni siquiera un año.

Brahms

 

OFM

 

Para escuchar el Andante de su Trío en sol menor, en el que las voces del cello y del violín se entrelazan primorosamente sobre el tapiz del piano:

http://www.youtube.com/watch?v=JJ-RkjbXDlY

 

A partir de 1878 y hasta 1892, fue profesora de piano en el Conservatorio Superior de Frankfurt, ciudad en la que pasó el resto de su vida. Con su docencia contribuyó al desarrollo de la moderna técnica pianística.

mayor

 

Clara Schumann hizo su última gira por Inglaterra en1888 y dio su último concierto público en 1891. Murió en 1896 a causa de un ataque de apoplejía.

Afortunadamente para los oídos melómanos, a partir de los años sesenta del siglo XX, renació el interés por su figura y su música es cada vez más interpretada y grabada. Su catálogo incluye canciones, piezas para piano, el Trío y un Concierto para piano, obras corales, y Tres Romanzas para violín y piano, que escribió en 1953 y fueron dedicadas al legendario violinista Joseph Joachim, con quien Clara las interpretó muchas veces.

“La práctica artística es una gran parte de mi propio ser. Para mí, es el verdadero aire que respiro”.

 

Concierto pìano

Clara Wieck, sentada al piano con una copia abierta de su Concierto Op.7, cuya composición inició en 1833.

 

 

Para sentir la frescura y fortaleza de su lenguaje, el tercer movimiento de este Concierto se puede escuchar en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=Oz0bZm7Ktck

“Componer supone un gran placer… nada supera la alegría de crear, porque durante la misma se ganan horas de olvido, mientras se vive en un mundo de sonidos”.

Edgard Bendermann, 1859

Clara Wieck. Carboncillo realizado por Edgard Bendermann, 1859

 

OFM

 

Katherine Hepburn fue Clara Wieck en 1947:

Hepburn

En 1983 le tocó el turno a Natassja Kinski:

Kinski

Para quien desee escuchar lo que nos cuentan sus Romanzas para violín y piano:

https://www.youtube.com/watch?v=9U_DKLL96l4

Para quien quiera saber más acerca de Clara:

http://www.geneva.edu/~dksmith/clara/schumann.html

 

OFM

 

¿Se preparará algo importante para su bicentenario? Por si no es así, disfrutemos su música desde ya mismo (seguro que los alemanes lo hacen, y bien).

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4 pensamientos en “Clara Wieck Schumann

  1. Pingback: Usandizaga, Brahms y Schumann. En recuerdo y agradecimiento | los colores de la música

  2. Pingback: Clara Wieck Schumann « Millor amb Música!

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